José Saramago, Ensayo sobre la ceguera.

José Saramago, Ensayo sobre la ceguera.

El Cuarteto de Nos - Eres una chica muy bonita

Eres una chica muy bonita
lo supe yo al tocarte una tetita,
y era suavecita, redonda y expedita
en fin, una tetita muy bonita.

Con esta chica puede que yo salga
lo supe yo al acariciar tu nalga
y dije "dios me valga, es un hermosa nalga"
"quisiera untarla con crema de algas".

Eres una diosa tú sin duda
pues al verte yo tendida y desnuda
pensé en pedir ayuda a Cristo, Alá y a Buda
para que nuestra cópula fuese macanuda.

Comprobé que eras espectacular
después de fornicar y fornicar
pues fue extraño y normal, bizarro y natural
fue sano, puro, perverso y bestial.

Pero luego yo cambié de idea
pues me pegaste bruta gonorrea
y traté de rea, de puta sucia y fea
te acusé de sintetizar la gonorrea.

Y ahora viene la parte divertida
no solo me pica el pito, tengo sida
maldita pervertida, me cagaste la vida
mi vida va en bajada y no en subida.

Y al fin y al cabo todo ha terminado
lo que en polvo empezó en polvo ha acabado
pero aunque me ha matado fue un polvo bien echado
polvo seré mas polvo enamorado. 
falopia:

Benedetti

falopia:

Benedetti

asker

baila-ensuinterior asked: Que buen blog.

Gracias!! :)

Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray.

Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray.

Ou! Yo le llamo Petrucci.

Ou! Yo le llamo Petrucci.

(vía blackout-time)

De la serie: Cosas de mariposas y otras güevonadas.

Capítulo XXIV: Empezó septiembre

Por: Daniel Alzate
@CiertoZarco

Él le respondió:

“De nada sirvió encontrar un lugar desconocido porque hasta allí llegó el tiempo a torturarme. Y el sabor aún no extinto de tus labios y el corrosivo aroma de tu sexo en mi nariz y los sudores que murieron en mis manos, también tomaron café en mi cocina. Vomité 14 días seguidos y no me pude sacar tu ardor en el estómago. Cavé en mi almohada casi 33 noches y no pude erradicar un solo sueño. Sometí la ventana a un duelo de miradas mientras afuera llovía y tronaba y la cama estaba caliente pero fría recordándome que no estabas ahí pero que si estuvieras sería peor pero sería emocionante pero lo emocionante casi me mata la última vez que lo probé pero me encantaría morirme probando de nuevo una gota de ese amor demente que me das y que te doy cada vez que nos amamos en la noche cuando contamos carros pasar e inventamos nombres a las cosas que no conocemos y entonces sabemos que nada va mejorar porque en la mitad de los pulmones y más arriba del estómago sentimos una presión extraña de que todo se caerá con un empujón leve. ¿Que respire?… Aguanté la respiración dos días debajo del mar y no llegaste. Se ahogó el deseo. Deseo ahogarte para siempre en el olvido enfermo y mezquino. Ya es septiembre y ya no eres.”

Las personas me gustan más que los principios, y las personas sin principios me gustan más que cualquier otra cosa en el mundo. -Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray.

De la serie: Cosas de mariposas y otras güevonadas

Capítulo XXIII:

Fue un día de octubre. Fin de la historia.

Por: Ana Botero

@AnaBoteroT

Mi querido Zarquito (o Jirafita) ;

Hemos perdido contacto, luego te diré qué ha pasado en este tiempo de silencios y misterios. Por ahora te cuento que me persiguen un par de asesinos; me encuentro en el exilio por unos escabrosos crímenes que cometí y debo callar una vez más el lugar en que habito.

En esta ocasión te escribo solo para contarte una historia. Es una de esas trilladas que todos vivieron, o viven, o qué sé yo. Se la regaló una mujer al hombre que amaba. Él supo hacerla pública (ya sabes que en estos tiempos, pocos conocen la intimidad) y por esta razón llegó a mis manos.

Él la llamó:

Fue un día de octubre, fin de la historia

Y ella escribió:

“…Despertamos juntos sabiendo que sería el último día; la distancia y el dolor reprimirían nuestro deseo. Luego nos despedimos sin mayor dolor, un beso que ya no queda en la memoria: los labios que me habían visto enloquecer con sus jugueteos ¡Nunca más! Y así terminó lo que inició con estrellas, mar y noche. O al menos eso dijo ella. La inocencia permeaba sus miradas. Ella nunca quiso enamorarse; él no ofrecía escapatoria. Su voz era un seductor recorrido por senderos jugosos, coloridos y desconocidos. Sus palabras simulaban nubes de ternura con diluvios de tranquilidad en campos de amapolas. Nubes rosas. Eso sentían. Mucho tiempo pasó hasta que se encontraron. Ahora sus palabras estaban impregnadas de saliva; ambos confesaban con susurros, se miraban con sus manos, cada tacto como una explosión de sinsabores de un agridulce espeso y achocolatado. Ella desconfió, buscó nuevos recorridos. Luego volvió. Él la recibió, tampoco quiso divagar por rumbos diferentes. Juntos creyeron que eternizarían un sueño. Acto malvado el de las manecillas del reloj; recorren el camino vicioso acumulando segundo tras segundo con la indiferente prepotencia de quien se sabe impenetrable e inderrotable. Burlón mira un pasado que prometía tiempo, un cuento que omitía fin. Ellos cargaron con el mundo en la espalda un par de veces; ilusos creían que lo sostendrían. Sus cuerpos se juraban el universo, la magia de la fantasía, lo efímero del tiempo; la verdad absoluta. El peso de lo imposible agrietaba sus huesos, diluía sus esfuerzos. Ella vivía perdida en vacíos infinitos mitigados con partículas de sal. Ninguno lo entendía: la culpa, fiel antagonista irrisoria se descargaba sin piedad. Él se había perdido en seductores ramajes y todos, como en una comedia siniestra, disfrutaban el hedor. El viento jamás arrasará con su dolor. El hipnótico mundo del ensueño terminó: nuevas historias quieren contarse. El tiempo vuelve a mirar burlón el final de una obra inimaginable. Ahora no se hablan, no se miran, no se escuchan, no se sienten, no se odian. Es la obra macabra de un silencio sepulcral. Un amargo se rehúsa a eliminar su sabor. Es el amargo de un café negro después de un sexo inconfundible entre miradas imborrables, murmullos armónicos, voces grotescas, caricias violentas, gotas de un sudor elocuente; fluidos de una esencia demente….Y juntos sabían el dolor de un amor demente.”

…Esta historia la dejo en tus manos, tu sabrás lo que es debido: yo ya me cansé de ella. Por ahora me escondo, no vaya a ser que me encuentren.

“But my hands are busy in the air saying:

I wish you were here…”

Incubus, Wish you were here.

Del camino del hombre creador.

Del camino del hombre creador.

Muse, Escape.

Rockpalast Festival 1999 

Domingo de escape.

Fernando Vallejo, La virgen de los sicarios.
Sucede también en las noches de fiesta, cuando sales de un bar y ves un gato atrapado en una alcantarilla, gimiendo y pidiendo ayuda. Allí se queda y tu consciencia repite la escena todos los días…

Fernando Vallejo, La virgen de los sicarios.

Sucede también en las noches de fiesta, cuando sales de un bar y ves un gato atrapado en una alcantarilla, gimiendo y pidiendo ayuda. Allí se queda y tu consciencia repite la escena todos los días…

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